3 de agosto de 2010

Náufragio en el Mar de Cortéz , Capítulo II y último.

Los Náufragos de La Paz, BCS.
Este es un suceso real, escrito por uno de los protagonistas.
Por: Un vecino hermosillense.
Continúa...
Comienzan a decir en inglés, “estamos vivos, estamos vivos”.  La conmoción a bordo es mayúscula, todos estamos emocionados, fue un evento que rara vez se vive, rescatar en plena tormenta unos náufragos, los rodeamos y los llevamos hacia dentro del barco, les damos toallas para secarlos y Octavio,  el médico les toma la presión, revisa sus signos vitales y ve que salvo por el susto, le hipotermia y el agua salada que han tomado están bien.
 Ellos nos cuentan su historia, son pasajeros de un crucero holandés, en su día libre en La Paz, fueron hasta El Tecolote, rentaron un kayak y se les hizo fácil hacer la travesía hasta la Isla del Espíritu Santo. En medio del canal, los sorprendió el mal tiempo, aguantaron las olas durante un tiempo,  pero en un descuido los volteó una ola, perdieron remos y ya nunca pudieron dar la vuelta al bote, las olas se los regresaban una y otra vez, duraron en el agua fría cinco interminables horas, los escasos barcos que pasaban no los veían y dicen que un velero que pasó, al que le hicieron señas no los quiso recoger, nosotros pensamos que en realidad no los vieron, ver dos cabecitas en el mar tormentoso es casi imposible.
Nos cuentan que rezaron interminablemente, que el miedo les fue ganando y que ya se daban por muertos, no faltaba mucho para la noche y la corriente los llevaba mar adentro , nos daban las gracias entre sollozos y llanto. No dejaban de decir, estamos vivos.
Todo el grupo les dio muestras de apoyo y aliento, algunos les prepararon bebida caliente, otros fueron por cobijas, otro más les apoyó con terapia de contacto.
 Todos formamos por un momento, una burbuja de protección para ellos.
El capitán se comunicó con la Capitanía de Puerto para notificar el hallazgo y la instrucción fue,  que los dejáramos en el puerto donde está atracado el Crucero de origen holandés.
 Ya más calmados, les dimos de comer unos taquitos de camarón deliciosos,  que les preparó Eduardo ,  el Chef de abordo, el hombre los comió con verdadero apetito y gusto, era el sabor de la vida recién recobrada, ella no podía comer mucho, nos decía que había tragado mucha agua salada, pero al cabo de un rato logro comer algo.


Se bañaron, se les prestó ropa seca y en poco tiempo su aspecto humano se había restablecido, bromeamos y trivializamos un poco la tragedia que no lo fue.  Pedro quedó de ir a jugar Golf con ellos, comenzamos a conversar con la pareja y supimos algo de sus vidas, radicaban en Phoenix, ella era Canadiense, el norteamericano, vivían juntos desde hacía poco tiempo y era su viaje soñado por las islas de la Baja. Ya más calmados les dije, en español hay un dicho que dice, “Dios escribe derecho con renglones torcidos” ustedes se salvaron gracias a Los Renglones Torcidos de Dios.

Este Barco no debería estar aquí, debería de ir Camino a las Islas  Clipperton, la persona que los vió, no debería estar en el barco, el de casualidad subió en Los Cabos para ir a La Paz y solo los vió por el mareo que tenía,  que no lo dejaba integrarse al grupo, todas las circunstancias podrían parecer casualidades y coincidencias, pero visto desde otro plano, la enfermedad de Ricardo que resultó ser  nada, cambio las circunstancias que generaron su salvamento.
Aparentemente,  nada sucede sin una razón, así que les dije, por alguna razón,  su vida fue salvada y nosotros fuimos los instrumentos, vean su vida como un regalo que les hizo el Poder Superior, por algo fueron escogidos para ser salvados.
Donna,  que era el nombre de ella se sonrió, le tome la mano y entendí un poco las leyes que rigen el Universo. Después de algunas horas llegamos a La Paz, ahí encontramos anclado al enorme buque en que seguirían su viaje.
Nos despedimos con gran emotividad, intercambiamos direcciones, mails y abrazos, algunos de los compañeros tenían los ojos acuosos, otros sonrientes ante la buena fortuna.
Creemos que de todas las pescas y trofeos que se capturen en el Yate El Regalo,  la de esta pareja permanecerá por siempre como el mejor Trofeo que hemos podido conseguir.
Hasta Pronto...

2 comentarios:

  1. MUCHAS GRACIAS POR COMPARTIR ESTA EXCELENTE E INSPIRADORA ANECDOTA. FELICIDADES POR ESTE INTERESANTE BLOG

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  2. Dios es grande, nada pasa por casualidad, Dios tiene todo planeado, nadie se va antes ni despues, gracias por compartir esta historia.

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